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miércoles, 14 de agosto de 2013

Francisco


En esta redacción este nombre no ha sido un tema fácil. Es el nombre del actual jefe de la Iglesia Católica. Y este blog jamás pensó en escribir sobre religión. Y lo sigue sosteniendo. Tampoco ahora escribiremos sobre ello ahora: por lo menos desde el lado teológico o  desde un lado abstracto o desconociendo el contexto sobre el cual el tema se aborda.
El ultimo estante se escribe desde la Argentina, y por ello ,y aunque lo quisiéramos evitar; el hombre aparece y vuelve aparecer como tema de debate.
El tipo apareció como un tapado el día que lo eligieron. La teoría indicaba que tuvo su mejor oportunidad de ocupar el lugar que hoy detenta en la anterior elección; que terminó eligiendo a un alemán pasado de rosca con la ortodoxia clerical.
Y lo eligieron cuando los brasileños esperaban cerrar una etapa dorada como elegidos para hacer un Mundial de Fútbol, la Olimpiadas y tenían al mejor colocado para hacerse cargo de una de las mayores orgas del planeta, la que conduce una banda de mil doscientos millones de tipos.
El día que lo eligieron en Argentina se armó un discusión difícil de narrar, salvo que se recurra a todos los archivos. Como estamos vagos e ignorantes para pegar las referencias, los invitamos a leer todos los diarios de Argentina del catorce de marzo de dos mil trece. Quince horas antes, en las redes sociales se había desatado un debate sobre Bergoglio que alguien que no fuera argentino debería entender lógicamente que se trataba sobre dos personas distintas. Cómplice de la dictadura, participe necesario del genocidio, cura de los pobres, salvador de vidas. Todo se decía y se escribía a la rapidez de las pulsiones y con pocos rasgos de racionalidad.Un fuerte componente político  hacia de la elección de un Papa, un clásico futbolero. Al estilo futbolero argentino, repleto de chicanas, mentiras y virajes que después se niegan con tanta solidez que te quieren convencer que desde siempre la última opinión es la que siempre se sostuvo.

A Internet se subieron fotos del Papa recién elegido dándole la ostia a Videla.Y los tipos nacidos y criados en la era pre internet siempre sostuvimos que una imagen valen más que mil palabras. Error. Hoy una imagen, sin chequeo de no haber sido adulterada, vale menos que el concepto de libertad sexual que tengan los talibanes. O sea, nada. Y la discusión se volvió tan politica, que los que las supieron manejar mejor fueron los politicos. Obvio.
Muy rápidamente, los que manejan el poder en cada lugar del mundo, se dieron cuenta que llevarse bien con el Papa, garpa.
Se dió cuenta el gobierno argentino, primero por sus gurkas que , a las veinticuatro horas de putearlo pegaron afiches que decían "Francisco, Argentino y Peronista". Tratando de recuperar el tiempo que le había ganado en horas la oposición que a los veinte minutos de conocida su elección, se declararon fervientes católicos de toda su vida. Una banda de mentirosos por igual.
En este colectivo de blogs hay tipos católicos, por haber sido bautizados, haber tomado la comunión y gran parte de ellos haberse casado con los rituales de la iglesia católica. Al igual que más de la mitad de la población argentina.
Bautizados, porque esa decisión las toman tus padres. Con un porcentaje menor, con la comunión tomada porque es un trámite, y casados por la iglesia porque alguna parte de la familia presiona y no nos podemos quedar sin la fiesta. Consecuencias de ser la religión mayoritaria y solventada por el Estado.
También hay ágnosticos y ateos, pero los cuales no han podido evitar por lo menos la fase 1 (bautismo). De otra manera nuestros escribas hubieran tenido que ser descendientes de familias comunistas o troskas, pero de esas religiones no tenemos a ninguno.
Ahora que todos desfilan ante Francisco para sacarse la foto que los ayude en algo (votos, crisis, corrupción). Nosotros nos nos vamos a convertir en adlateres del Papa.
Solo escribimos esto por parte de los discursos dados por Francisco, en Río de Janeiro en el Congreso Mundial de Jóvenes Católicos. No porque seamos ni jóvenes ni católicos. Sino por porque invitan a ponerle una ficha. Aunque nunca seamos tipos de fe.
Pero en esos discursos hay puntas para generar rebeldía, y eso esta bueno. Si esperan que un Papa apoye el aborto o el matrimonio entre personas del mismo genero, están jodidos. A nuestro entender, terminan siendo una justificación de tipos limitados. Porque lo que avanzan son la sociedades; agnosticas, católicas, judías, musulmanas, evangelistas, ateas, pero como un todo. Si algún sector se encarniza pidiendole a otro algo que ese sector no haber poder dar, y con eso justificar con ello un responsable estamos jodidos.Es el camino más fácil para ser puros pero sin intención de cambio en las sociedades.
Esta redacción, con discusiones muy duras, sabe que para cambiar el mundo se necesita mentes abiertas.
Al mismo tiempo que escribimos, nos damos cuenta que hay material para más, que iremos escribiendo. Volvemos al origen de este post, nosotros que no somos militantes católicos, o lo fuimos, nos gusta ver actos de rebeldía en lugares impensados. Por ahí a los rebeldes naturales les resulta insuficiente, a nosotros nos gusta explorar lugares donde se pensaba que no había más nada que dar. Nos paramos en los discursos del Papa en Brasil, no se los vamos a reseñar, los pueden buscar acá.



viernes, 26 de julio de 2013

Evita

Eva Duarte de Perón. Eva. Evita.
Mito y Leyenda.
El renunciamiento. O la posibilidad de nunca haber sido.
Las Joyas y los tapados en ese viaje a la España Franquista.
La Insomne en los desvelos por atender a todos en la Fundación.
La más enfervorizada mensajera del discurso peronista.
La más ferviente rompehuelga del paro ferroviario.
La que hizo posible el voto femenino.
La bastarda, la nunca bien reconocida.
La tan usada para justificar todo.
El amor del General.
Un amor que superó todas la generalidades.
Nacida para ser icono.
Todo en contra, nada a favor.
La que les dijo a las obreras de Alpargatas, guarden para la épocas de vacas flacas.
Replicando al General, siempre fue estandarte.
Si Evita viviera seria...............

Este colectivo rinde tributo a Esa mujer. de la cual todos quieren apropiarse. Le rendimos sentido homenaje, porque en algunas casas de estos redactores se le ha rendido culto de santa.  Desde las velas pero sobre todo desde el corazón. Y algunos de los nuestros tienen historias trasmitidas por sus madres sobre quien era la dama en cuestión. Hemos designado a alguno de los nuestros para pelearse contra los mítomanos en las redes sociales.Escribimos esto, para pelear. Solo para eso. El afecto, el cariño como la lealtad no se declama..se práctica.


jueves, 11 de julio de 2013

Bocha.

Es el sosias de mi grande ídolo fútbolistico. Nos conocimos en el mejor lugar en el cual tipos de nuestra generación se pueden conocer, en una cancha de fútbol. Nosotros veníamos expulsados de la Liga, recaímos en el lugar que él jugaba; el "Honor y Patria". Como siempre pasa, el paso del tiempo hace más afectivo los recuerdos, pero creo que él y yo sabemos que ese fue un tiempo de competencia. Nosotros que veníamos del Pienovi, recaímos con el técnico en tierra extranjera. El extranjero en tiempos en que el barrio era una patria chica, podría ser diez cuadras. Y a ese caso me refiero.
La casualidades diría mi madre o las causalidades dirían los psicólogos, dispusieron que compartieramos el secundario.
Siempre fuimos de la banda de la última fila de los bancos, quizás porque desde ese lugar se puede ver todo en perspectiva. O porque eramos tan tímidos que no podíamos sospechar que hubiera alguien que tuviera la oportunidad de tener todo el tiempo para mirarnos.
Tuvo la sagrada paciencia de bancarse la segunda mitad de los setenta en Avellaneda siendo de Racing, época en que Independiente ganaba todo.
Compartimos viajes, tardes eternas en el Parque Domínico, confesiones, frustraciones.
Perdimos a nuestros viejos a temprana edad, cuando me tocó a mi; el estuvo. Cuando le tocó a él, yo no se donde estaba. Compartimos viajes de egresados, fiestas de fin de año y muchas cosas más.
De esos tiempos que uno empieza a considerar como gloriosos quedaron él y Adrián. Algunos otros aparecen, victimas de soledades producto de elecciones de vida, y se van.
No por casualidad, uno de los primeros post de este blog se lo debo a él. Y con todo orgullo se lo regalé con los colores que el ama y yo puteo.
Tuvo la generosidad infinita de olvidarse de que ante  cada cumpleaños mío me llamara y yo no contestara sus saludos. Le debo reconocer una gran virtud en su intención de hacerme desistir en la idea de convertirme en su cuñado.
Marino, su viejo, me enseñó a jugar al Poker. No volví a jugar a ese juego desde ese entonces. Debo reconocer que, ahora que me doy cuenta, ese es un espacio que se lo ganó su viejo. Y no tengo ganas de regalárselo a nadie. El Poker es con Marino o no es. Y ahora que hay muchas cosas que no van a ser las voy guardando como tesoros
Después de mucho tiempo, nos volvimos a ver. Volvió a mi casa, pero la mujer de la casa ya no era la misma. Le pedí favores enormes y nunca preguntó porque. Lee todo lo que este colectivo de blogs le hace llegar y nos llama si algo le pareció emocionante.
Creo que hemos inventando la fórmula de la amistad entre dos futboleros con colores irreconciliables. Ver juntos un clásico y  cagarnos de la risa de lo mal que se juega al fútbol. Y también saber, si alguno de los partidos venía muy favorables al club de nuestros afectos, que hay que achicarle la paliza al amigo y relativizar cualquier victoria.
Ha sido el primero en comprender porque este blog ha dejado de ser personal, para ser un proyecto de mucha gente.  Y también he comprendido que no hay asado que disfrute más que el que yo hago y el venga.
Escribo esto, en una  altura del almanaque en la cual se acerca su cumpleaños. Como siempre, me tomaré un tiempo para regalarle algo que le sorprenda y le guste. Desde el corazón,  mi mejor regalo son estas palabras para decirte gracias por nuestra amistad.

martes, 2 de julio de 2013

Perón, lo único que nos faltaba.

Juan Domingo Perón, el Tte. Gral. Juan Domingo Perón, el General, el Pocho, el primer trabajador; se murió hace hoy treinta y nueve años.
La redacción de Vientos de Blogs viene debatiendo, desde hace dos meses cuando entre mucho alcohol, poca plata, demasiadas pérdidas afectivas y falsos compromisos de entrega; hacia donde va este multimedio de barrio.
Quizás nuestro último desprendimiento, http://1800minutosencomacuatro.blogspot.com.ar/, haya sido el más cumplidor.Pero aún sabiendo que tenía tiempo determinado de subsistencia, no ha culminado la labor de terminar sus reseñas y hacer su despedida. Sabemos que su redactor no termina de digerir un final que no lo pudo definir desde las palabras, sino que su epílogo fue redactado por la realidad. Los costos de roturas de teclados y algunas magulladuras de pantallas deberán ser costeados por su responsable, pero nadie tiene aún el coraje de informarle de los costos de reparación.
Como si los problemas particulares fuera pocos, nuestro blog amigo http://vivistelotuyo.blogspot.com.ar/2013/07/menos-pocho.html?spref=fb, ha clavado la última discusión que nos faltaba para llegar a discutir la encrucijada si hay un blog que se cierra o toda la redacción debe suspender su existencia en Internet.
En el artículo que referenciamos, viviste lo tuyo trae a colación el nuevo aniversario de la muerte de Perón. Lo que tiene de bueno la muerte es que siempre va a haber un nuevo aniversario.
Y en alguna reunión editorial ya había quedado claro que este blog no volvería a tratar temas políticos desde el lado partidario para discutir temas de actualidad. Pero también es cierto que la gente de http://reportecero.blogspot.com.ar/ no ha escrito nada desde el primer aniversario de la tragedia de Once, invocando necesidades de escribir cada uno de sus artículos desde el lado de los datos, que no son objetivos como ninguna información, pero que no puedan ser atacados de parciales sin sustento. La gente de
http://marginaliatrespuntocero.blogspot.com.ar/ debate sobre si su proximo post  es un libro, un recital o una película o algún otro recuerdo no se definen en elegir.
Por todo lo expuesto le cabe a este blog, solo por esta noche, hacerse cargo de Perón. Y como se están apagando las luces, nos vamos a hacer cargo de Perón a nuestro modo. Nuestro modo es afectivo, sectario, y sin recaudos de lo que es políticamente correcto.
Perón ha sido el más grande líder político del siglo veinte. Gobernó diez años y estuvo diecisiete en el exilio. Desde ese lugar, el exilio, le prometió a todos lo que cada uno quería escuchar. Y con ello John Willian Cooke, la Resistencia Peronista, Vandor, las F.A.P., Rodolfo Walsh y los Montoneros se hicieron peronistas. La izquierda argentina, cansada de perder por los votos y hastiada que las mayorías los ignoraran se hizo peronista; y crearon la figura del entrismo. Que  en lenguaje de fonda significaba , infiltremos a los peronistas que no tienen cerebros para la revolución como nosotros, dominemos el aparato y después nos hacemos dueños de la vanguardia con votos ajenos.
Perón alentó desde cada cinta que venía desde Puerta de Hierro, las alianzas por ideas con la Revolución Cubana, los procesos de liberación en Africa. Pero también alentó a la frase más reaccionaria de su movimiento dar pelea contra la C.G.T. de los Argentinos, y el movimiento clasista.
Solanas y Gettino hicieron un documental firmado en Madrid, donde el viejo con su camisaco blanca fumaba en su estudio alentaba la revolución en todas sus instancias.
Entonces toda una generación creó la idea de que el peronismo era el estadio anterior al marxismo. Jovenes líderes de formaciones ultracatolicas reconvirtieron su discurso hacia el izquierdismo foquista.
Aún proscripto, designó como su representante a un dirigente gris y servil que treinta años después le dió nombre a la formación política juvenil más vigorosa del siglo veintiuno.
En su primer regreso, donde millones de argentinos fueron a recibirlo; en una disputa por los lugares estratégicos más cercanos al palco la izquierda fue masacrada. Esa misma noche Perón ante la tragedia no prevista, definió el rumbo de acción y dijo " somos los que las veinte verdades peronistas dicen que somos" una veintena de mandatos que resignan a cualquier proyecto polítco revulsivo. Y ahí definió su accionar, se quedó con la derecha más recalcitrante y desde allí después de ganar con el porcentajes más alto en la historia democrática; se quedó con Lopez Rega, la Triple A, la expulsión de las formaciones revolucionarias en el acto del primero de mayo de 1974.
Todos se creyeron pillos y el viejo los cagó. Que esperaban?. Ellos pensaban cagarlos al Viejo, el que tenía los votos y la historia. Y el Viejo los cagó, o no. Reaccionó como cualquier lider politico que intuye que vienen por él. No es nuestro problema, o no lo era si era un tema de la historia.
Pero como algunos vivos quieren levantar banderas que no existieron, nos obligan a escribir lo que pensamos. Ahora, que también nosotros estamos viejos y cansados.
Este es nuestro último post escribiendo sobre la realidad politico partidaria de la Argentina. Tenemos las pelotas llenas que nos quieran contar una historia que no existió.Y antes que nos puteen por fachos, decimos que respetamos la decisión de una generación de militantes que consideró la entrega de su vida como opción politica. De los que pelearon en esa época, con los fierros en la manos quedaron muy pocos. De los pocos que quedaron muchos quieren volver el reloj atrás por conveniencia política. A esos los escuchamos, y les decimos que vayan a un psicólogo para logra su revancha de vida. A los que dicen que estuvieron en esa pelea, cuando en realidad se escondieron bajo la cama solo les pedimos que no mientan más. Perón, siempre Perón.
Para los que quieran discutir esto que ha sido escrito, les recomendamos otras páginas. Estas líneas son escritas como catarsis toda una redacción y al solo efecto que vientos de blogs no come vidrio.

jueves, 6 de junio de 2013

LUCIO



El mensaje de texto que recibí ayer del Negro Onetto a media mañana me fusiló.
"Hola Cappo. Pésima noticia. Murió Lucio Doorr: Llamame cuando puedas. Besos" Me derrumbé sobre la silla de la oficina. Sorprendido por la noticia, una puteada contra la desgracia fue lo único que atiné a expresar. Tomé coraje y lo llame al Negro, por el lo había conocido a Lucio allá por el año noventa y ocho. Saber que había pasado fue detalle, solo una anécdota. Con una voz de esa que solo sale con los grandes dolores me comentó los pocos detalles que conocía. El Ramos Mejía fue su ultimo lugar por este mundo. El corazón le jugó un mala pasada, y eso que el tenía uno de los buenos.
Compartimos durante algunos años, sábados de paddle y almuerzos en El Gijón. Por aquellos años Duplus, la galería a la cual  formaba parte le llevaban todas las energías. Lo alcanzaba hasta Almagro y en esos viajes en el Renault 12 filosofábamos acerca de la manera de superar nuestras crisis sentimentales. Tenía siempre la sonrisa presta y era muy difícil no reírse de sus anécdotas, más allá de cualquier problema que estuviera atravesando.
Oneto fue el responsable de darme la oportunidad de conocer a varios artistas plásticos argentinos, entre ellos Lucio. Neófito absoluto en el conocimiento del arte contemporáneo, valore su obra desde el profundo afecto que generaba.

Nunca se la creyó ante los ajenos al ambiente, y por pertenecer a ese grupo siempre valoré su sencillez. Una sencillez y simpleza, que creo solo tienen los verdaderos artistas. 
Ahora que ya no está, me quedan algunas imágenes que en estos momentos se potencian en su fuerza. La charla en las hamacas de aquella quinta de Parque Leloir donde el Negro celebró su cumpleaños, conversando sobre algunos problemas que lo habían llevado a internarse para someterse a un tratamiento que lo rescatara de fantasmas que habían comenzado a volverse recurrentes. 

Después de muchísimos años, nos reencontramos en un noche consagrada al truco y al whisky y nos dimos un fuerte abrazo celebrando la alegría del reencuentro. Sus historias no habían perdido una pizca de la alegría de los viejos tiempos. Obviamente el cálculos de botellas previstas para atravesar la noche resultaron escasas y tuvimos que echar mano a las bebidas que quedaban sin discriminar  color ni graduación alcohólica.
En en esos años que nos vimos ganó el Premio  Ignacio Pirovano al Artista Joven, el Premio a las Artes Visuales 2006, el Primer Premio de la Fundación Klemm (2005) y el subsidio a la creación de la Fundación Antorchas (2002). Su obra puede verse acá
Su exposición en Proa puede visitarse en este sitio
Nos vimos por última vez este verano, en otra noche de truco, empanadas cerveza y whisky. Veníamos de alguna  caravana producida en noches anteriores que nos puso más mesurados en la ingesta del alcohol.
No soy quien para describir las características de su obra, tampoco me interesa. Escribo para recordarlo, ensayar algo parecido a una despedida y poder superar de alguna manera esta puta tristeza que me ha invadido y no puedo superar. Estoy tratando de encontrar la forma de quedarme con su risa contagiosa y los buenos momentos que aseguraban su presencia en las reuniones. Tenía muchas cosas para dar y se nos fue demasiado temprano, me jode mucho escribir sabiendo que no voy a volverte a ver. Hasta siempre Lucio

miércoles, 26 de diciembre de 2012

SPINETTA




"Mi nombre es Luis Alberto Spinetta. Tengo 61 años y soy músico. Desde el mes de Julio sé que tengo cáncer de pulmón. Estoy muy cuidado por una familia amorosa, por los amigos del alma, y por los mejores médicos que tenemos en el país. Ante el aluvión de información inexacta, quiero aclarar públicamente las condiciones de mi estado de salud. Me encuentro muy bien, en pleno tratamiento hacia una curación definitiva. Quiero agradecer a todos por la buena onda que he recibido, y pedirles que no paniqueen, y no tomen en cuenta las noticias que han generado los buitres de turno. No tengo ninguna red social, ni Twitter, ni Facebook, etc, por lo tanto todo lo que lean al respecto es falso. Pertenezco a Conduciendo a Conciencia, y les recuerdo que ahora en las fiestas, si van a conducir no deben beber. Gracias. Los quiero mucho. Felices Fiestas.”

Han transcurrido doce meses desde este comunicado de prensa y diez desde la muerte del Flaco. La velocidad de los acontecimientos y la dureza de las noticia hizo que,  al momento de su partida fuera imposible procesar el dolor y la verdadera implicancia de su obra en mi vida. En aquel momento los medios, cualquiera fuera su orientación periodística, llenaron sus paginas con homenajes. Escribió todo el mundo, los que lo conocieron con profundidad y los que no tenían la más remota idea de su obra.
Una estrofa de una canción escrita hace ya bastante tiempo define de manera brillante, la relación que tuvo el público y los medios con su música: “nunca me oíste en tiempo”.
Con sus primeros temas (“Muchacha ojos de Papel”, “Plegaria para un niño dormido”, “Fermín”), se podría haber anclado estilísticamente y vivir eternamente de innumerables revivals y regresos. Pero era un artista gigante y por ello, vivió en la búsqueda constante, anteponiendo el respeto hacia los caminos donde lo llevaran su talento a las bondades de las masividad.
Gozó del respeto irrestricto de todos su colegas, en esa cofradía amorfa que en algún momento se denominó Rock Nacional. Valorado en cada una de sus experiencias estilísticas, desde el rock pesado al jazz rock, en todas las rivalidades musicales que cruzaron la música argentina en los últimos cuarenta años emergía como casi el único que quedaba por encima de ellas.

Solo algunos discos podrían haber justificado su obra y su descomunal talento,  “Pescado Rabioso II”, “Artaud”, “Kamikaze”.  .
Sus concesiones a la nostalgia, fueron una manera única de potenciar su arte. La reunión de Almendra sobre fines de los setenta y que quedara registrado en un disco doble en vivo, tuvo la potencia de un reencuentro de amigos que se extendió solo el tiempo que  viejas canciones pueden ser rescatadas con frescura intacta.

A lo largo de su vida, siempre hubo artistas más vendedores y populares, pero el tiempo decantó de manera lógica, la mayoría solo son recuerdos de adolescencia de algunos y él quedó con su apellido y apodo como marca registrada.
Hay un Spinetta para los que tiene más de sesenta años, otro para los de cincuenta pero también un Flaco para los de cuarenta y otro para los de treinta o menos.
Acercó los libros de Artaud y Castaneda a adolescentes, que no hubieran accedido a ellos de no pertenecer a su clan de seguidores.
Construyó los primeros cimientos del movimiento de rock argentino, junto con Nebbia y Manal. Pero siguió avanzando en ese gran edificio lo que lo transformó en par y referente de varias generaciones de músicos que sobrevinieron.
Con León Gieco, Charly García  Pappo y Ceratti comparte un Olimpo vernáculo del cual formará parte eternamente en la música argentina.
Fui testigo de varios de sus recitales, pero hay dos que son marcas profundas en mi vida.
En 1982, en el Estadio Obras (templo del rock argentino durante más de veinte años) presentó “Kamikaze”. Nunca pensé que un tipo sentado con una guitarra acústica y eventualmente acompañado por el piano Rhodes del gran Diego Rapoport, pudiera desplegar tanta magia. Ese disco representa una ruptura sobre la música que Spinetta que venía haciendo con Jade, con marcadas tendencias del jazz rock y la que después seguiría haciendo hasta mediados de los ochenta en la que “Bajo Belgrano” reluce como faro musical y estilístico con el arte de tapa del disco (obras perdidas por el cambio en los soportes musicales). En esa noche de invierno, la potencia de su poesía y la aparente simpleza de sus acordes y melodías, llenaron de belleza ese estadio de Nuñez. Aún cuesta creer que “Barro tal vez” fuera escrito cuando tenía quince años… Spinetta fue capaz de esos milagros.
Hacia fines de los ochenta se reunió con una las grandes apariciones de la década, Fito Paez, para construir “ La, la, la”. En ese doble, su versión de “Gricel”, es una perlita.
Los noventa, los encaró con el registro de “Exactas” un recital en esa universidad donde la poesía de “Amor de Primavera” va a seguir dando vueltas.
La última década del siglo, fue para la música argentina el predominio del rock chabón y el aguante fue un territorio donde la obra de Spinetta no tenía lugar ni había espacio para concesiones. Emerge de esa pobreza musical y poética de la época con “Cheques”, disco doble  junto a “Los socios del desierto”, un Power Trío arrollador.

Sigue construyendo con más discos la combinación de música y poesía que ayuda alimentar el alma, en una extensa discografía para consultar a través de los buscadores, para llegar al año 2009 donde celebra sus cuarenta años con la música. En ese cuatro de diciembre idea y concreta uno de los más brillantes recitales que haya dado un artista por estas tierras. Spinetta y Las Bandas Eternas, recorren toda su obra con los músicos que participaron junto a el para plasmar esa inmensa obra.
Recordar ese escenario junto a Ceratti y Muollo interpretando “Bajan”, me obliga a pensar que posiblemente, algún tiempo por pasado fue mejor.
Spinetta, artista único e irremplazable, quedará en el corazón de muchos para poder seguir viviendo con su amor.



viernes, 19 de octubre de 2012

ARTURO


La designación del primer trabajador, ha sido un título asignado desde que tengo uso de razón, al Gral. Perón.
En mi caso,ese título era la descripción de otra persona.
Trabajó durante cuarenta y dos años en la misma empresa, ese solo dato hace que para mí ese rotulo le pertenezca con total justicia.
Su historia, comenzó mucho antes en una ciudad de la costa atlántica del sur de la provincia de Buenos Aires.
Grabada a fuego, me quedó esa anécdota que me contó sobre aquel día que pasó llorando en un banco de plaza de la ciudad de Necochea. Sus padres le habían informado que, el colegio a partir de ese momento, había pasado a ser historia y que de allí en más se iba a incorporar a un ejercito de miles de pibes que trabajaban para llevar algún garbanzo a la casa.
Difícil me fue siempre, aprehender en toda su magnitud el dolor que le significó la comunicación de la muerte de su infancia; con que tipos de herramientas pudo seguir adelante cuando la parte más tierna de la vida de un hombre se mutila, decisión fundada en las realidades económicas de la época.
Como si esto fuera poco, la temprana muerte de su padre, lo obligó a recalar en Azul para irse a vivir con su tío. Allí también, la muerte se dió otra visita y marcó la partida de quien se había quedado a cargo de su crianza. Como nueva lección de vida, en esa situación aprendió como una familia puede transformarse en una bandada de chacales para pasar a revisar todos los cajones de la casa buscando los pocos bienes que el difunto había dejado como producto de su paso por la vida.
Así fue que en el poco tiempo en que todo hombre debería ser dueño de nuevos conocimientos y recurrentes afectos; se inició en el mundo laboral y en el conocimiento de las miserias humanas.
La vida de los hijos de inmigrantes en la Argentina granero del mundo, no sabía de juegos y tareas escolares.
Con su madre y sus dos hermanos, terminó recalando en la Avellaneda fabril de la década del treinta.
Otro italiano ganó el corazón de su madre, y a modo de pioneros de las familias ensambladas, llegaron otros cuatro hermanos para integrar la familia.
Avellaneda en esos años, eran un montón de archipiélagos cruzados por pequeños brazos del Riachuelo. Los frigoríficos, los talleres y los nuevos habitantes hicieron que fuera necesario un rellenado urgente  de barrios que parecían islas y que dieran impulso a esa Argentina preperonista.
Confluyeron allí, la primeras y segundas olas inmigratorias europeas corridas por la primera gran guerra y con el faro iluminador de saber que, con trabajo había comida, y el trabajo no faltaba. Esa inmigración se fundió con otra, venida de tierras más cercanas y que pertenecían a la Argentina profunda, hartos de estar sometidos a los caprichos de los caudillos electorales que daban por votados a aquellos que no había llegado aún a la mesa de los comicios; a ese hastío se mezclaba el cansancio de trabajar de sol a sol en los campos y que con lo producido con ese sacrificio nunca rindiera otra cosa que la subsistencia para ver como después esos animales, las cosechas y los litros de leche le rindieran a gente de apellidos patricios las fortunas que le permitirán realizar esos viajes a la vieja Europa, que estaba a punto de estallar en otra guerra.
De esa masa inmigratoria venida desde el otro lado del océano y desde las entrañas de la patria se poblaron los bordes de la Capital Federal.
De esa población, se conformaron los conventillos de La Boca, que se fueron extendiendo como brazo natural en la Isla Maciel y el Dock Sud. Las casas chorizos, lugar de residencia de más de una familia, se ramificaron por Avellaneda y Lanús hasta el límite en donde aquellos partidos se extendían.
En Avellaneda, luego de varios trabajos menores y mal pagos, entró a trabajar a la refinería de petroleo donde pasará gran parte de su vida. Soltero, con un sueldo que le permitía bancar la casa y darse algunos gustos, empezó a construir una vida sin sobresaltos. Nunca para tirar manteca al techo, pero siempre con margen para parar la olla.
Al empezar a husmear en su guardarropa, siempre me extrañó ver tantos trajes. Que sumaban cinco pero que me parecían demasiados para un tipo que siempre trabajó en una fábrica.
Cuando supe que gustaba del teatro y del cine, empecé a entender algunas cosas. En su época nadie iba a esos lugares sin traje y sin corbata. Y distribuía la semana entre dos o tres veces al teatro y otras tantas al cine.
Fue amante de las películas de cowboys y del cine negro (aunque el nunca conociera esa denominación para las films  de detectives)
Y mas allá del teatro y del cine, tenía una cita obligada los domingos ( cuando ese día solo pertenecía a los ravioles y al fútbol), y a través de ella recorrió todas las canchas del país (cuando el país futbolero tenía como mayor límite la ciudad de Rosario).
Vio a Erico, a Ceconatto Lacassia Grillo y Cruz, también vio a Navarro y Rolán, fue testigo de la victoria contra el Santos de Pelé en Avellaneda y también lo vio al Bocha. Demás esta decir que era hincha de Independiente.
Pero como todos los futboleros de aquellas épocas gozó con la maquina de River, con Angel Clemente Rojas, con los carasucias de San Lorenzo y hasta podría decir (aunque nunca me lo admitió) con el Racing de José.
Siempre tuve claro que había un equipo que detestaba, y ese equipo era Estudiantes. Nunca se bancó que se elogiara al antifubol. Odiaba la forma desleal de jugar, aunque esa forma triunfara. Los analistas del deporte podrán decir otra cosa, pero yo me quedé pegado a su pensamiento.
Cuando ya todo su entorno y por sobretodo su familia, le habían puesto la etiqueta de solteron; sorprendió a todos casándose con un entrerriana diez años menor que él. A sus cincuenta ya todos lo calcularon material de descarte pero no solo se casó, sino que a la edad en que todos empezaban a ser abuelos, no tuvo mejor idea que ser padre.
A los dos días de haber nacido su primogénito  nadie hubiera imaginado que no concurriera a ver su mujer y su hijo (nacido por cesarea, con los riesgos que eso significaba a comienzos de los sesenta del siglo pasado) para irse a ver el clásico. Ese día, como regalo de su flamante paternidad , Independiente le ganó 3-1 a Racing.
Baldeaba el patio de su casa a horarios hoy increíbles, y a las siete de la mañana ponía la radio eléctrica a todo volumen, para que los tangos invadieran esas mañanas de Piñeyro. Sus vecinas, adorables sesentonas, adoraban ese fondo musical que hoy cualquier vecino podría reconvertir en una puteada.
En año 1973, ya estaba para jubilarse, y todos sus compañeros lo cargaban acerca de lo felices que iban a ser cuando lo pasaran a retiro. Ironías del destino, el 25 de mayo de ese año, mientras asumía Cámpora, la fábrica cerró y los únicos que quedaron fueron los viejos que estaban para jubilarse. Durante cinco años fue sereno, con los otros dos que tenían su edad y que estaban para el retiro. Formó parte de un trío que tenía a su merced la custodia de lo que había sido una refinería de petroleo y a ninguno de los tres se le pasó por la cabeza llevarse ni siquiera un tornillo.
Cuando la fábrica se vendió, su patrones le dijeron que se llevara lo que quisiera. Lo que se llevó de allí fue una pileta y un armario para su hijo.
Se fue de vacaciones dos o tres veces en su vida, pero nunca le dio mucha bola a eso.
Amaba cuidar la parra de su patio, y recoger la uvas cerezas que estaban a punto en marzo.
Luego de su ulcera,  después de seis años, volvió a fumar. Cuatro cigarrillos al día, fumaba Particulares 33, uno después del mate otro después del almuerzo un tercero después de la merienda y el último después de cenar.
Con el pisé por primera vez, a mis ocho años, la cancha de Independiente. Me fue llevando de a poco, primero los partidos con rivales que casi no  traían hinchada que casi siempre era los partidos que se jugaban los viernes. Después de casi dos años me llevó al primer clásico.
Ya en los comienzo de mi adolescencia, me dio la libertad de dejarme ir a otra tribuna donde se veía mejor pero que a el le costaba llegar. Su generosidad hizo que ,contraviniendo su costumbre de irse cinco minutos antes de terminar el partido, me esperara en la salida de la doble visera, entendiendo esa pulsión distinta que te otorga la juventud.
Tuvo el arte, cuando yo era niño, de hacerme unas escopetas de madera con las cuales superé las siestas sureñas en un juego solitario contra ejercito enemigos.
Supe de su emoción de recibir una carta que le remití desde Misiones, cuando el ya estaba enfermo y yo no sabía nada sobre eso.
Aprendí de el, la pasión por la lectura de los diarios y la compañía de la radio.
Quizás tuvimos poco tiempo para conocernos, se que me enseñó mucho, también se que su partida me marcó más ; pero  por sobre todas las cosas sé que ese tipo fue mi viejo, que  somos tocayos porque me legó su nombre y que en un día como hoy hubiera cumplido cien años .
A manera de celebración tomo una copa de vino a su memoria  y escribo estas lineas  a manera de homenaje. Que te encuentres bien, porque siempre te lo mereciste, en el lugar que estes. Siempre te voy a querer mucho.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

ALFREDO


Si sufrís... yo también sufro tu pena,sin tu fe, de qué sirve el corazón...y por qué... arrastrar esta cadena soportando tu silencio y tu eterno sollozar..Nunca habrá... otro amor en mi camino,ni tendré... otros labios que besar..Que si Dios... quiso unirte a mi destino, no habrá duda, ni habrá olvido...que pueda más... que todo nuestro amor.("Estas llorando" -tango- Letra: Carlos Antonio Russo | Música: Juan Alfredo Pedernera )|


"Gordo, solo me están haciendo durar"; después de saludarlo Alfredo me recibe con esa corta sentencia. Con sus ochenta y cuatro ya gastados, no le caben las vueltas ni las mentiras piadosas.
El calor de enero, calcina todo sentido. Malhumora, empapa y fastidia. Cansa y agota, enmudece e inmoviliza.


Evan Lurie 
Bass - John Beal
Productor - Tom Lazarus
Guitarra - Marc Ribot
-Por escrito, Piano - Evan Lurie
Bandoneon [Ban] - Alfredo Pedernera
Violín - Jill Jaffe









La certeza que, la muerte existe y nos toca, le relaja la lengua y marca la bandera de largada a un monologo que comparto desde los silencios, el aguante, el afecto y el haber compartido camiseta en el equipo de los pecados.
De allí en más, escucharé muchas historias, quizás a modo de paganas confesiones que le permitan irse liviano.
Aunque vislumbra que el final está cerca, también invoca la dureza tanguera que le permitió a Pichuco y a Piazzolla dar larga pelea a la parca y que quizás tenga guardada en algún lugar de su bandoneón
Dios, el destino o las circunstancias; o todos ellos conjurados; determinan que los hombres se encuentren. Alguien dispuso que estuviera en ese lugar y en ese momento; ni en los mejores ni en los peores; en ese.

         En este cinco de enero, de tener posibilidades e inocencia para  escribir una carta a los reyes, el pedido distaría mucho de los clásicos juguetes; ambos estaríamos pidiendo tiempo. El para alargar su estadía por estos lados y yo para reparar algunas ausencias. Ese mismo tiempo que derrochamos en largas jornadas de inercia, que ahora necesitamos de manera tan imprescindible como el aire o el agua.
La historia, relatada en blanco y negro, arranca en Arrecifes. Allí durmió en cajones de manzanas, al lado de esa mujercita que lo parió muy joven y sin tiempo ni familia que pudiera evitar  tener que compartir sus horarios de trabajo. La constante promesa a su madre que, cuando le dieran la libreta, se vendría a Buenos Aires. Ese tío compinche y protector, que lo inició en el mundo la música. La llegada a la Capital y la desorientación por entrar en la boca del monstruo. Sus prácticas para dominar al instrumento y los laburos para comer.

Entre cabezazos y asentimientos automáticos, hice un tour por los cabarets de los cuarenta, Tividavo, Marabú, Chantecler...Desde ese mismo instante supe que iba a ser una noche a la que lamentaría haber llegado tan cansado y guardo entre los recuerdos mi enojo por lo inútil de mi cansancio.
Cuando la noche reina en Almagro y el silencio en el Sanatorio, viajamos juntos. Entre dolores y calmantes, recorrimos Nueva York, Miami, Colombia, y varias capitales de Europa.
Cuando las sondas dejaban de molestar y acomodábamos las almohadas; vienen desde el fondo de los recuerdos Biaggio, Ledesma y Angel Vargas; vienen acompañados de la generosidad de muchos y el egoísmo de algunos que posibilitaron la grabación de un tango con el costo de perder la mitad de la autoría. La habitación se va llenando de recuerdos , los narcos colombianos para quien tocó contratado en exclusiva pasaron a despedirse. Los lapiceros de Troilo, entran a la habitación en puntas de pies acarician su pelo y le susurran un hasta pronto. .

 新井役司yインディージョーンズ * -        噛みつい
Grabado por - Seigen Ono , Yasoo Morimoto *
Mixed By - Seigen Ono
órganos - Evan *
mandolina - Hitoshi *
Bandoneón [Fuzz] - Alfredo Pedernera
Guitarra - Marc *
Percusión - Tomo *
Vocals - Yakushi Arai
Violín - Jill *
           


El matrimonio,la venta ambulante para parar la olla familiar, la llegada de su hija, la merca, el desarraigo, los años. El tour incluye lugares y personajes. Los porque de los problemas y sus orígenes, con la misma intensidad que otros días pero que ya no tendremos para dilapidarlos en filosofías inútiles.
Minutos vertiginosos, con el corazón en dudas y la razón en llamas.






Purple Avenue
Recorded By, Mixed By – Martin Brumbach
Bass – John Beal
Producer – Hal Willner
Written-By – Tom Waits
Guitar – Jay Berliner
Bandoneon – Alfredo Pedernera
Arranged By – Evan Lurie
Violin – Jill Jaffe
Piano – Evan Lurie




Instantes que se agrandan a través del peso de las palabras.Entre sueño y sueño, suena una melodía que ahuyenta por instantes ese olor de cloroformo y muerte.Los años en Estados Unidos y esa eterna pelea con el idioma, resuelta a través de la negación.Las carreras hasta "El Pirata" cuando la patrona libera algunos dólares para el galón de whisky. El regreso de mi asombro acerca de la manera en la que sobrevivió en Tokio compartiendo esa grabación con los rockeros japoneses, sin conocer otra gramática que el castellano, y su natural respuesta "por la música gordo, por la música".
En esa oscuridad sanatorial , revive su periódicos viajes a Buenos Aires; las fugas hacia Tapiales donde compartir el tiempo con sus nietos permiten licencias para el alcohol; fuera del estricto control de su mujer, sabedora del final de aquellas veladas.

             Julia
Bandoneon - Alfredo Pedernera
Contrabajo - John Beal

La noche avanza, también los dolores.
Llega el día de volver definitivamente a la Argentina. Los médicos le ponen plazo fijo a la partida de su compañera de toda su vida y a pesar de las dudas, llegan las certezas que hay que volver para empezar a irse.
Volver y poner limites a su desmesura para otorgar propinas. Guardianas afectas que tratan de poner límites a la caótica posología de su automedicación. Recuerdos, visitas, charlas y el comienzo de las despedidas; hasta luego Melba, nos vemos en un rato.
El lento armado de las valijas, amenizados con collages de viejas fotos que guardan testimonios de pibes que se han hecho grandes, criaturas que se ha vueltos padres y nenas que se han vuelto abuelas.
 Esa pícara sonrisa cuando, entre las discusiones sobre a quien de los padres se parece ese bebe recién llegado, el antes que ninguno sabe que ese enano es su fiel reflejo, salteando para el parecido a un par de generaciones.

Bandoneon - Alfredo Pedernera (tracks: A1 a A3)
Cello - Maxine Neuman (tracks: A1 a A3, A5)
Double Bass - Brad Jones (pistas: B2, B4 a B6)
Batería, percusión - EJ Rodríguez (tracks: B1 a B6)
Ingeniero [Asistente] - Christopher Savino , Robbie Norris , Yuka Matsumoto
Guitarra, el banjo, Cornet - Marc Ribot (pistas: B1 a B6)
Fotografía [portada] - Pierre Boucher
Productor, ingeniero, dominado por - Seigen Ono
Saxofón - Roy Nathanson (pistas: B1 a B6)
Trombón - Curtis Fowlkes (pistas: B1, B2, B4, B5)
Vibráfono, marimba - Bill Ware (pistas: B1 a B5)
Viola, Violín - Jill Jaffe (tracks: A1 a A5)
Violín - Jim Nolet (pistas: B3 y B5)





Llega el amanecer y el sueño, que lo libera momentaneamente de lo que se avecina. Comienzo a caminar por Cordoba y empiezo a darme cuenta que esta charla empieza a ser la última que compartimos.
En esta noche en la que solo quedan sus recuerdos, sonrío con el mapa del control remoto que le dibujo su nieto para evitar terminar en las noches con la lluvia en la pantalla.
Observo el recibo de honorarios del Estudio Cinematográfico de Roma en donde participó en la grabacion de la banda de sonido de "El piccolo diavolo" y la caja de alguna alhaja en donde conservó contra todos los pronósticos, los dientes de leche de su hija; y me pregunto si esos pequeños recuerdos dicen algo de su vida.  
Ahora que su recuerdo regresa cada vez que veo a Francisco, su bisnieto, me aparecen flashes de aquella noche en ese verano porteño.



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jueves, 29 de septiembre de 2011

Adrián

Nos conocimos en el setenta nueve.Aunque desearía que ese fuera el numero que identifica a una linea de colectivo, el tiempo ha pasado vertiginosamente y ese es el año del pasado siglo en que nos cruzamos. 
Jamás hubiera imaginado que nuestra amistad viajaría por ese gran océano de los almanaques y resistiera el oxido del olvido.En aquellos tiempos, que cuesta imaginar en el presente; el colegio era el universo que contenía a nuestra adolescencia. Las horas de gimnasia, en esas tardes interminables de fútbol en Parque Dominico comenzaron a soldar esta relación que seguramente en aquellos días denominarla amistad, era un dato relativo.
Sin características delictivas, el fue el que me inició en el mundo de los asaltos. Su militancia religiosa de aquella época, le permitió ser el dueño de la llave a un mundo que a los quince se vuelve el paraíso; el de las chicas. Su generosidad me permitió compartirlo, aunque en algunos momentos mi misoginia y mi timidez me hiciera de alguna manera sufrirlo.Aquellas vivencias de grado, permitieron  transitar de manera cómoda el posgrado de los cumpleaños de quince y los primeros bailes.
Aquella adolescencia, con el lógico movimiento revolucionario de las hormonas, era intransitable sin fútbol y música  
Fútbol practicado hasta el cansancio y visto de manera esporádica. En épocas de jugarlo de lunes a sábado y verlo los domingos. Fútbol en blanco y negro, de relato radial, sin monopolios ni cables, fútbol de todos sin transmisión eterna del negocio.
Música de escasos vinilos y cassettes. Discos escuchados hasta que las púas pegaban dobles saltos mortales en los surcos, hartas de transitar por los mismos temas durante cientas de tardes sureñas. Cassettes en que los cantantes iban en engrosando el tenor de su voz, producto de esos continuos forward y rewind que terminaban empujados por el canuto de una bic que los sometía a esa volteretas en el aire a fin de encontrar rápido "ese tema". Música conocida por radio, A.M. obviamente, conocida gracias al acuerdo de los programadores de la radio con los grandes sellos discográficos
De no ser por su centro musical Sansui, jamás podría haberme hecho de mis copias de cassettes de aquellos discos de Serú Giran, Led Zeppellin y aquel Roque Narvaja convertido en un amante de cartón en los primeros ochenta.
Fuimos testigos de las modas, las zapatillas All Star, los Levi´s etiqueta roja, las remeras Pengui, los carpinteros Little Stone, los discos y cassettes importados que ingresaban al país haciendo surf en la tablita de Martinez de Hoz.
Caminamos y dejamos el surco en vueltas infinitas en aquellos mediodías post escolares de Vía Roma. Imaginariamente subidos a caballos de calesitas, tratamos en esas vueltas, de sacarnos la sortija que tuviera las respuestas a la vida; que sin galerías ni secundarios seguimos buscando aún hoy.
Compartimos Bariloche, viajes fronterizos, analizamos exhaustivamente todos  los amores y desamores que a cada uno nos tocó suerte por aquellos días.
En un determinado momento uno empieza a comprender que el secundario es esa instancia de la vida que no volverá, y que se agranda, magnifica y embellece con el paso del tiempo; pese a ello el tiempo y la vida nos siguieron uniendo.
Finalizada aquella etapa, tuvimos toda la vida por delante. Y quizás tan delante la tuvimos, que nos la llevamos puesta. Terminada la secundaria, nos esperaba el mundo...que nos recibió con un puesto de cadete. También nos esperaban sin saberlo, los libros. Y la facultad. Y a cada uno le llevó el tiempo que le llevó para transitarla. En el mientras tanto, su mente inquieta me hizo participar de algunos proyectos que aún hoy disfruto de solo recordarlos. Tuvimos un programa de radio, creo a la distancia que tuvimos "el" programa de radio. Juntó gente difícil de juntar y nos animó, y lo hicimos y nos gustó. Y como la historia del capitalismo manda, la historia duró hasta que nos alcanzó la plata. Deambulamos en otras radios con otros nombres, siempre en busca de una idea. Un lunes el gran diario argentino, le dió su columna central en aquella vieja diagramación y sentí que uno de nosotros había llegado.
Nunca tuvimos una amistad pegosa, intuíamos que el otro iba a estar cuando lo necesitáramos. Así siempre nos manejamos. Siempre nos rompió las bolas saludarnos el día de amigo, si necesitas que llegue el día para acordarte; estás jodido.
En el departamento de la calle Paraguay, escuche mucho del primer Paez y conocí gente bella (honor al gran   Prinzo). Tiene la mejor foto de casamiento que he visto (por lo original y zarpada). Nos casamos, me aguanto en el divorcio, y la vida dice que mi hijo es tocayo suyo y su primogenito tuvo la casualidad de nacer en el mismo día que yo.
Me hizo participar de sábados de paddle noventista, que nos generó un nueva red de amigos, a la edad en la que la palabra ya le resulta pesada y difícil de bancar a cualquiera.
Siempre lo consideré la mejor pluma de mi generación, aunque el lo considere una frase de amigo o un comentario de borracho (según la ocasión).
Tiene en su haber la mejor crónica de un recital que he leído, Mac Cartney en la Argentina, escrita a dos manos y cuatro corazones.
Hemos compartido, junto a Saverio, la inauguración de Libertadores de América; porque somos tan jodidos que no podemos permitir otra cosa que nuestros hijos sean del Rojo.
Tengo muy claro que, hoy discutimos de política y mañana de otra cosa. Siempre discutiremos.Siempre nos encontraremos.
Me hizo conocer el Facebook, a través de el nos peleamos mucho, a través del Face recibí un mensaje que dieron origen a estas lineas....


viernes, 22 de abril de 2011

WALTER

 
(A la memoria de Walter Bulacio, y como sincero homenaje a la lucha de sus familiares y abogados por lograr que su asesinato no quede impune)

  •                                                    “Es probable que alguien haya calumniado a Josef K, pues, sin haber hecho nada malo, fue detenido una mañana” (El Proceso, Frank Kafka)”



Cuando salió de su casa, en aquella noche de abril del noventa y uno, nada ni nadie podía suponer que aquel viaje de Aldo Bonzi a Nuñez sería su último acto de libertad.
A partir de allí se sucedieron infinidad de hechos. Sería victima del asesinato en manos del aparato estatal ,mas paradigmático de comienzos de la década de los noventa en la Argentina. Su apellido quedaría emparentado al cántico acusatorio de la violencia policial coreado por las tribus rockeras. Su familia sufriría el calvario por el que atravesaron miles más; en un siglo en que la violencia, la tragedia y la impunidad reinaron sobre el país. El proceso judicial que siguió a su muerte fue la representación de laberinto jurídico que puede edificarse de manera civilizada para que la injusticia triunfe.
En Aldo Bonzi se quedaron, su trabajo de caddie, su sueños de comenzar abogacía para intentar seguir la carrera diplomática, sus compañeros del Nacional Rivadavia, su próximo viaje de egresados, sus diecisiete años y el aviso a su madre de no preocuparse en caso que no llegara a dormir porque posiblemente se fuera directamente a trabajar al día siguiente.
Por aquel entonces Los Redondos comenzaban a disfrutar de multitudinarias convocatorias, que los transformaría de banda de culto a ser una de las mas convocantes en la historia de rock criollo. Ese día , como venia siendo habitual, las localidades para el recital estaban ya hace tiempo agotadas y centenares de pibes pugnaban por participar de el, sin tener boleto para ser de la partida.
Alrededor de las 23.00 la Policía Federal, en una de sus típicas razzias a los conciertos de rock, se llevó detenidos a aproximadamente ochenta pibes. El propósito colectivo de participar de la fiesta del Indio Solari y los suyos, devino en la trágica velada en los calabozos de la Comisaria 35º
Esposito, el comisario a cargo de la seccional, decidió poner orden en su dependencia harto del griterío que los detenidos producían, y encontró en la cachiporra el medio idóneo para imponerlo. Con ella Walter sufrió los golpes en la cabeza que desencadenarían el drama. En la única silla del calabozo, trató de sobrellevar los dolores de su cuerpo y los vómitos. Los detenidos fueron liberados progresivamente, sin que se abriera causa penal en su contra y sin que se conocieran, tampoco, el motivo de su detención. En el caso de los menores, no se notificó al Juez Correccional de Menores de turno, tal como lo requería la ley Nro. 10.903.
En la madrugada, cuando ya solo quedaban tres detenidos y la situación se transformaba en incontrolable, fue trasladado por una ambulancia del CIPEC hasta el Hospital Pirovano desde donde, por encontrarse el tomografo descompuesto fue derivado al Hospital Fernandez. Allí el medico diagnosticó traumatismo craneano y por boca de Walter conoció a quien lo provocó: la Policía. Ni sus padres ni el Juez de Menores fueron notificados de su estado.
Con una justificación del manual represivo (borracho y drogado) trató de justificarse ante sus padres el motivo de detención, cuando estos tomaron noticia del paradero de su hijo alrededor de las cuatro de la tarde del sábado y fueron a buscarlo, pudiéndolo ver recién entrada la noche.
El domingo veintiuno fue traslado al Sanatorio Mitre donde ingreso con el diagnostico de “golpes faciales varios de 36 horas de evolución”. El médico de guardia denunció ante la Comisaria 7º que había ingresado “un menor de edad con lesiones” y en consecuencia, esta inició una investigación policial por el delito de lesiones.
El 26 de abril, victima de los golpes de aquella madrugada, Walter David Bulacio murió.



“Si no hubiera confiado en la justicia, hubiera aprendido a manejar un arma” (Abuela de Walter)




La muerte de Walter, inició el camino hacia otro infierno, la búsqueda de la condena de los responsables de este asesinato en los estrados judiciales.

Recursos, inhibiciones, impugnaciones, alegaciones, excepciones, incompetencias, sobreseimientos, prescripciones, nulidades. Con estos recursos procesales, conjuntamente con las complicidades de jueces, funcionarios, y del poder político de turno se iba construyendo un escandaloso proceso de impunidad que debería avergonzar a toda las sociedad argentina.

Treinta y cinco jueces de distintas instancias , intervinieron en algún momento en la causa.
Los familiares de Walter, constituidos en parte querellante , tuvieron acceso a los testimonios de la causa, recien ocho meses despues de ocurrido el asesinato-
El principal imputado , el comisario Esposito,estuvo detenido apenas dos horas.
Al momento de revocar su prisión preventiva, la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, consideró que el accionar de Esposito “se ajustó a las prácticas habitualmente vigentes” asegurando que el mismo “no estuvo consciente de la inconstitucionalidad del memorando 40” que facultaba a la policía a detener a ciudadanos sin motivo alguno. De manera difícil de comprender se justificó el accionar policial diciendo que el comisario y las autoridades superiores a él desconocían el principio de legalidad de los delitos y de las penas.

El proceso civil reclamando daños y perjuicios, se suspendió indefinidamente (por la prejudicialidad de lo penal a lo civil) hasta que concluya la causa penal que, obviamente, no concluiría jamas, una vez que fue dictada la prescripción de la acción penal.

Los abogados de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), patrocinantes de la familia Bulacio, denunciaban sobre fines de los noventa, las distintas estrategias para lograr que el caso quedara impune “La fiscalía y la querella presentaron sus acusaciones en abril y mayo de 1996. La fiscal Mónica Cuñarro, considerando a Espósito penalmente responsable por la privación ilegal de la libertad de 73 personas, entre ellas Walter Bulacio, pidió que se lo condenara a la pena de 15 años de prisión y 30 de in habilitación para ejercer cargos públicos. Desde entonces el proceso está suspendido, porque el comisario, en lugar de contestar las acusaciones presentando su escrito de defensa, ha logrado dilatar un plazo de 6 días convirtiéndolo en años para escapar a la sentencia. Así se han invertido años en recusaciones, excepciones de incompetencia y nulidades y sus respectivas apelaciones, mientras el juzgado y la cámara aprovechan la capacidad inventiva del defensor del policía para demorar cuanto les sea posible dictar sentencia en una causa en la que, aparentemente, preferirían no estar interviniendo.
No es legítimo ejercicio de la defensa en juicio plantear que la fiscal actúa con “enemistad manifiesta” porque acusó y solicitó pena, en lugar de pedir el sobreseimiento, como había hecho el anterior fiscal Chávez Paz, que dijo que la culpa de la muerte de Walter “la tuvo el rock”. No es legítimo ejercicio de la defensa en juicio pedir, cuando la causa ya está en sentencia, que intervengan los jueces federales, seguramente más confiables para el policía y su abogado. No es legítimo ejercicio de la defensa en juicio impugnar el carácter de querellantes de los padres de Walter, a casi ocho años de su legítima presentación.
Y tampoco es recta administración de justicia tardar tres años en resolver esas cuestiones, que dicho sea de paso, salvo la primera, aún están en danza, con sendas apelaciones de Espósito ante la Cámara y ante la Corte. Es un lugar común afirmar que la Justicia lenta no es justa. Pero cuando la lentitud favorece tan explícitamente las maniobras para permanecer impune de un represor, no puede usarse otro término que el de complicidad.
Miguel Ángel Espósito está en libertad porque el juez Víctor Pettigiani le concedió la excarcelación luego de detenerlo durante dos horas e indagarlo en 1991. Para darle ese beneficio tuvo en cuenta dos elementos: la pena máxima que podía recibir por los delitos imputados, y que aunque libre, el comisario no intentaría eludir la acción de la justicia ni obstruir el proceso. Ninguna de esas consideraciones es válida en este momento. La pena que podría caberle es la que pidió la fiscalía: 15 años de prisión a cumplir. No es una pena que pueda ser beneficiada con la ejecución condicional, por lo que no tendría que estar excarcelado. Y la conducta de su defensa en el expediente demuestra que, aunque no se haya fugado -nunca necesitó hacerlo- su único objetivo es eludir la acción de la “justicia” y obstaculizar el proceso, alejándose cada vez más de la sentencia”.


El 16 de mayo de 1997, los abogados de la familia Bulacio presentaron una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La Comisión remitió al Estado Argentino las partes pertinentes de la denuncia y le solicitó dentro de un plazo de 90 días suministrara la información correspondiente. Luego de tres pedidos de prorroga, el Estado Argentino dio su correspondiente descargo.
Con posterioridad la Comisión determinó que el Estado Argentino violó los derechos a la vida, a la integridad personal, garantías judiciales, del niño , y protección judicial, así como la obligación de respetar los derechos humanos. La Comisión transmitió al Estado el mencionado informe el 24/10/00, sin embargo aquel NUNCA dio respuesta a las recomendaciones que el citado informe contenía.

La Comisión presentó ante la Corte Interamericana la demanda correspondiente a este caso el 24/01/01.
En el año 2003 la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió sentencia sobre un causa presentada por la familia Bulacio, ordenando al Estado Argentino (quien reconoció su responsabilidad internacional por la violación de los derechos humanos de Bulacio y su familia).El Estado argentino, consta en el fallo, admitió que Bulacio sufrió una detención ilegal y arbitraria en una razzia, sin orden judicial, sin leerle sus derechos ni avisarles a sus padres ni al juez de menores; que fue golpeado y maltratado por policías, y que les denegó a él y a su familia el derecho a obtener justicia.



"El rechazo de la indiferencia y del olvido, y la garantía de no repetición de las violaciones, son manifestaciones de los lazos de solidaridad entre los victimados y los potencialmente victimables, en el mundo violento y vacío de valores en que vivimos". (fallo de uno de los jueces de C.I.D.H. en el caso Bulacio)


La sentencia de la Corte Interamericana por el Caso Bulacio fue dictada el 18 de setiembre de 2003 y, a ocho años de ello, Argentina sólo ha cumplido con la parte económica y formal del fallo: se indemnizó a la familia y se publicó la sentencia en el Boletín Oficial.

Sin embargo, tres aspectos sustanciales de la decisión del tribunal de la OEA aún están pendientes. En primer lugar, lograr avances en la causa judicial tras el rechazo de la prescripción de la acción y la declaración del caso como delito de lesa humanidad. Allí, aún no se ha dictado sentencia para determinar la responsabilidad penal del único imputado por el caso, el comisario retirado Miguel Angel Espósito.

En segundo lugar, a la familia de Bulacio aún no se la ha readmitido como parte querellante en el expediente;( en una inadmisible
resolución de la justicia argentina que negó a la familia de Bulacio la posibilidad de participar como querellante en la causa en la que se investiga la muerte del joven, la resolución dictada por el juez Fernando Cubas, a cargo del Juzgado de Instrucción Nº 49, consideró que los familiares de la víctima carecen de legitimidad para intervenir en el juicio y rechazó un pedido en ese sentido). ICon ello se ponen en evidencia la absoluta indiferencia y desobediencia del juez con respecto a la orden emitida por el máximo tribunal regional.
En la misma resolución en que denegó la participación a la familia Bulacio, el juez Cubas admitió al gobierno nacional —representado por la Secretaría de Derechos Humanos— como parte querellante, en el entendimiento de que en el caso se encuentra comprometido el interés público. Resulta inadmisible que mientras se impide a la familia de Walter Bulacio ser querellante, se concede esa posibilidad al Estado Nacional, que fue demandado y condenado en la causa ante el sistema interamericano” y por último, desde el Poder Legislativo no se han dispuesto cambios en la legislación penal que se adapten a las exigencias del Pacto de San José de Costa Rica y que limite las atribuciones de la Policía para realizar detenciones arbitrarias.
Recien en el año 2008, cinco años despues de la sentencia de C.I.D.H., el gobierno argentino dio instrucciones al Ministerio Publico Fiscal, para presentarse como parte querellante en el Caso Bulacio, dando una muestra mas de la desaprensión del poder politico ante el caso.


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"Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen" (Willy Brandt)



Alicia Iermini tuvo el caso Bulacio “durante más de nueve años en los que no se concretó siquiera el traslado de la acusación” que había hecho de entrada la fiscal Mónica Cuñarro contra el único imputado, el ex comisario Miguel Ángel Espósito, donde pedía 15 años de prisión. Ese fue el argumento central del texto, firmado en el año 2009, que resolvió la citación de la jueza para que diera explicaciones ante el Consejo de la Magistratura . Se le cuestionaba, en esencia, haber hecho lugar sin filtro a toda clase de recursos dilatorios y chicanas de la defensa del policía. Decenas de pedidos de prórroga, nulidades y excepciones. Asuntos que debían resolverse en cuestión de días y duraron años. La intervención de Iermini en la causa comenzó el 8 de abril de 1996. Era “jueza de sentencia”, un cargo propio de la época en que no había juicios orales. Su misión, como el nombre del cargo lo indica, era sentenciar, o sea, absolver o condenar. El de Bulacio era, todavía, un juicio escrito. Un caso “residual”, previo a la reforma procesal de 1992. Pero la eventual pena no comenzó ni a discutirse, ya que la magistrada decretó la prescripción en septiembre de 2002, una decisión que fue confirmada por la Sala VI de la Cámara de Apelaciones dos meses después.
La historia no terminó ahí. En cierto aspecto volvió a empezar con la condena que dictó en septiembre de 2003 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado argentino por dejar impune lo que entendió como un caso de “violación a los derechos humanos” que tiene obligación de esclarecer, sancionar a “los autores” y a los encubridores. El fallo aludía puntualmente a la dilación judicial: “Esta manera de ejercer los medios que la ley pone al servicio de la defensa ha sido tolerada y permitida por los órganos judiciales intervinientes, con olvido de que su función no se agota en posibilitar un debido proceso que garantice la defensa en juicio, sino que debe además asegurar en tiempo razonable el derecho de la víctima o sus familiares a saber la verdad de lo sucedido y que se sancione a los eventuales responsables”.
El asunto es tan sensible y las actuaciones judiciales tan voluminosas, que en el Consejo de la Magistratura tres consejeros instruyen la investigación en forma conjunta: . Cuando citaron a Iermini por lo que el reglamento del cuerpo llama “ar-tículo 20”, comparable a una indagatoria, detallaron todos los planteos de la defensa que, admitidos por la jueza, llegaron a congelar la causa íntegra por períodos de dos años pese a que la fiscalía y la querella advertían sobre la prescripción y que el Estado incurriría en responsabilidad internacional. También le cuestionaron su reticencia a facilitar copias del expediente a la Cancillería cuando lo requería la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Resulta evidente que, durante toda su intervención, la magistrada perdió de vista que (...) no fueron el derogado Código de Procedimiento en Materia Penal sino sus propias resoluciones las que, durante más de nueve años, hicieron posible que la defensa del imputado Espósito lograra eludir el deber procesal de contestar las acusaciones”, decía la citación a Iermini, a la que accedió este diario, que le adjudicaba un “criterio vacilante y permisivo”. La jueza no fue personalmente a declarar. Mandó un escrito en febrero último en el que culpaba al abogado defensor Pablo Argibay Molina de haber tenido un “ánimo obstructivo” y a la ley de ser “excesivamente permisiva”. La abogada de la querella, María del Carmen Verdú, afirmó que en el caso Bulacio “intervinieron 33 jueces” de distintas instancias. “Iermini tuvo un desempeño cuestionable, pero no es la única responsable. La Cámara, por ejemplo, también tuvo un papel importante en la dilación. No hay incluso ni gobierno, ni juez ni ministro de Justicia de los últimos casi veinte años que no tenga un pedazo de responsabilidad”, advirtió. En el Consejo dicen que van por partes y que empezaron por la magistrada que “más años tuvo la causa”.
La jueza que elevó a Iermini la causa, María Maiza, desechó la caratula de “torturas seguidas de muerte”, como pedía la querella. Quedaba en pie la acusación por “privación ilegal de la libertad, reiterada en 73 oportunidades, agravada una de ellas”.
Iermini tenía que dictar sentencia, pero eso nunca ocurrió. Ahora actúa un tribunal oral por pedido del ex policía que decidió que no quiere seguir con el viejo procedimiento escrito. El juicio sería el durante el transcurso del año 2011.


"Cuando alguien pierde al cónyuge se lo llama viudo; a quien pierde un padre o una madre, se lo nombra huérfano, pero no hay nombres, en ninguna lengua, para nominar a quien sufre la muerte de un hijo."
(Dictamen de Graciela Guilis, psicologa, Coordinadora del Equipo de Salud Mental del C.E.L.S.)


Sólo en hebreo hay un término que califica esa situación, que es “chacol”, cuya traducción más aproximada corresponde a la idea de abatimiento del alma. Ésta sería la única nominación para un padre o una madre con respecto a la muerte de un hijo, y esa es la dimensión catastrófica que adquirió la muerte de Walter.

A partir del 26 de abril de 1991, la vida de Víctor David Bulacio, el padre de Walter, se derrumbó , Durante ese período, pasó por distintos facetas “como entrando y saliendo […] de cuadros depresivos de los que hacía intentos por salir, para seguir adelante con el pedido de justicia por la muerte de su hijo”. A partir de 1996, comenzó a tener períodos de depresión más prolongados, descuidó su aseo personal, y se desinteresó por la vida. Tuvo tres intentos de suicidio, uno de ellos ingiriendo vidrio molido hasta que sus empleadores lo despidieron, en razón de lo cual realizaba trabajos temporales; empezó a consumir drogas y se fue de su casa. No veía a su hija Lorena Beatriz, porque decía que le causaba mucho dolor verla a ella y a su esposa, y que “no podía soportarlo”. Tuvo algunas relaciones temporales con otras personas. Como producto de una de ellas tuvo a dos hijos: Matías Emanuel Bulacio y Tamara Florencia Bulacio, a quienes abandonaron éste y su nueva pareja. En aquel momento , Tamara Florencia, de dos años y medio, fue a vivir con su abuela paterna y Matías Emanuel, de año y medio, con la hermana y la mama de Walter . Estos niños permanecieron varios años como “NN”; antes de morir, Víctor David Bulacio pidió que se reconociera su paternidad sobre ellos. Fue entonces que comenzaron a tramitar sus documentos. Actualmente, Tamara Florencia y Matías Emanuel están en trámite de adopción por parte de su abuela paterna y la madre de Walter , respectivamente, porque su madre nunca más apareció. . Víctor David Bulacio sufrió dos infartos y debió ser sometido a una operación aparentemente sencilla, luego de la cual murió. El propio médico explicó a la viuda que “su marido simplemente no quiso seguir viviendo. Cuando esto ocurrió faltaban pocos días para que se cumpliera el noveno aniversario de la muerte de Walter”.

Lorena Beatriz Bulacio, hermana de Walter David Bulacio, tenía 14 años en el momento en que murió su hermano. Al año siguiente, Lorena Beatriz presentó un cuadro grave de bulimia que la acompañó durante casi toda su adolescencia; a partir de 1996, a los 19 años de edad, tuvo dos intentos de suicidio con prolongados internamientos en centros neuropsiquiátricos. Esta manifestó que lo que la hacía vivir era que su “madre no podía perder otro hijo”, y a la vez temía que alguien muriera, y por eso prefería morir ella. Además, sus padres estaban tan deprimidos que cuando regresaban del trabajo debía cuidarlos hasta el otro día, en que volvían a salir a trabajar, y así cada día. En cuanto al padre, Lorena Beatriz señaló que éste no podía tomar ninguna decisión en su vida, y menos aún con respecto a sus dos hermanitos, por lo cual también tuvo que hacerse cargo de ellos. Para Lorena Beatriz, Walter fue siempre una especie de modelo o referente. Ella es la que custodia la vida familiar, de manera tal de asegurar que nadie más se muera ni se deprima” .

María Ramona Armas de Bulacio, abuela de Walter David, tenía en éste a su nieto favorito y sufrió mucho con su muerte. Se encargó de representar a la madre de Walter cuando ésta sentía que ya no podía continuar viviendo, como, por ejemplo, en la participación en marchas. Durante muchos períodos fue la cara pública de esta lucha, lo cual no fue suficiente para impedir ciertos efectos sobre su cuerpo: a partir de 1996 padeció siete operaciones y sufrió hernia de hiato, cáncer de duodeno y metástasis en estómago.


La respuesta del Estado, a lo largo de estos años, fue poner en “tela de juicio la moralidad de la familia”. Se cuestionó qué clase de gente eran los integrantes de su familia y qué clase de persona era Walter : un delincuente, un homosexual , un drogadicto. Padeció estas acusaciones respecto de Walter David por parte de un abogado del Estado durante una audiencia en un juzgado.


Solo con ardiente paciencia conquistaremos la esplendida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos lo hombres. Así la poesia no habrá cantado en vano (Pablo Neruda)

A veinte años del asesinato, todavía se sigue esperando justicia. Quien espera ser juzgado, solo lo será por privación ilegitima de la libertad. Al dolor por la muerte de Walter, se sumaron la vidas de familiares que fueron muertos por la impunidad. Demasiadas vidas destrozadas por la injusticia. Es lamentable para la justicia argentina, que una causa que devino en símbolo de la organización y la lucha contra la represión estatal, y que cuenta con el triste privilegio de haber motivado la primera y única condena al Estado argentino por violación a los derechos humanos con posterioridad a 1983, se vea reducida en esta instancia a una mínima imputación por una detención ilegal. Es igualmente lamentable, cuando menos, que una sentencia de la máxima autoridad judicial regional, siga después de ocho años incumplida en lo esencial por el Estado argentino, caso inédito en el fuero Interamericano.  Todos los gobiernos desde el año 1991 a la fecha ha aportado su cuota de desidia y complicidad para que esta muerte prosiga impune. Solo queda la esperanza de encontrar ,en algun momento, un tiempo de justicia.


  • (SALVO LAS CITAS INTRODUCTORIAS, Y ALGUNA ADJETIVACION PERSONAL; TODO EL TEXTO PUBLICADO CORRESPONDE A EXTRACTOS DE LA SENTENCIA IMPUESTA   AL ESTADO  ARGENTINO POR LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS EN EL AÑO 2003 Y QUE AUN SE  ENCUENTRA PENDIENTE DE SU INTEGRO CUMPLIMIENTO)